Hace un par de meses atrás, me vi en la tarea de leer el libro titulado Brandchild, que me fue encargado para un ensayo en la Universidad (así es, me encuentro estudiando aún, una segunda carrera universitaria, siempre he pensado que hay que estar en mejora y actualización continua, ya sea tanto como persona como empresario.), y publico el ensayo que realizé puesto que me resultó un libro demasiado interesante y deseo compartir mis conocimientos con todo aquel interesado en la mercadotecnia, ya que es lo que hace girar al mundo. Creanme, realmente lo hace. 

¿Sabias que cerca del 80% de las marcas que compran los padres de familia es a causa de lo que desean sus hijos? Un dato bastante curioso y que me hace pensar en que entonces, el 80% del mundo, ¡esta controlado por los niños! Parece exagerado mi comentario, pero si nos ponemos a analizarlo esto quedaría así, el mundo lo controlan los adultos, en teoría, las grandes corporaciones las dirige gente adulta, ellos hacen productos para determinados mercados, en teoría pensados en adultos… ¡adultos que piensan en sus hijos!

Entonces, en teoría, (y me doy cuenta de que repito muchas veces esa palabra, esto es así para que vean el sarcasmo), la teoría se queda en eso, por que prácticamente no están enfocadas las cosas hacia los adultos.

¿Y quien nos dio a conocer esta cifra?, nos la da a conocer MARTIN LINDSTROM quien después de 15 años de experiencia e investigación de niños de todo el mundo, (quiero decir que es una mentira, solo se tomaron los países mas representativos), decide escribir junto con PATRICIA SEYBOLD un libro denominado Brand Child, del cual vamos a hablar.

Brand Child, es un libro que resume estudios, técnicas, ejemplos y estrategias de cómo “llegarle” al mercado de los Tweens (niños de 8 a 14 años), como hacer una estrategia de mercadeo canalizada hacia ellos, como hacer que respondan al estimulo y como no cometer los errores mas comunes e imbeciles que una empresa puede cometer.

Pero lo que mas me llamó la atención, es que no solo hay que saberse los trucos, si no, hay que ser medio psicólogos (si no que psicólogo y medio) para que nuestra estrategia sea efectiva; hay que conocer la mente del publico objetivo y darle exactamente al clavo, ni un pelito mas ni un pelito menos.

Y algo, que es muy cierto y cada día vemos más, es que los niños “de ahora”, si así se les quiere llamar, son la generación virtual, online, con mouse y celular integrado, otro poco y traen antena inalámbrica y puerto usb.

Lo único que me reconforta, es que no existen leyes escritas de nuestro comportamiento, y de que podemos cambiar tan rápido como lo hemos hecho, es decir, la generación actual es “online”, y te digo que es online por que el offline, el online y el gíreles se dan en uno solo, y el mundo se esta acercando cada vez mas y mas y mas, pero eso resulta en invasión de privacidad, y vamos a terminar cansándonos y empezaremos a ir para atrás, alejándonos mas y mas y mas.

En fin, vamos a ver las cosas que el libro nos plantea y no están en un orden estricto, por que el libro no te indica que debas de seguir el orden de cómo lo escribieron, si no reunir todo ese conocimiento y hacer la combinación perfecta.

Debes de estar alerta que esta generación es la más exigente de todas, y vaya que es cierto, adiós conformismo, esto es bueno pero duele en los bolsillos de los padres: si no es de marca y no esta a la moda y el vecinito no lo tiene y no puedo platicar con el aunque lo odio, no lo quiero.

Hay que capturar la mente de los chavales (esta palabra esta en desuso, ¿y así vamos a capturar al niño?), a los niños de ahora hay que darles algo mas, algo que los haga imaginar, fantasear y no retroceder, les preocupa el futuro.

Las generaciones nuevas, están más preocupados por su futuro, por el desempleo (a pesar de que exigen mucho) y por la guerra, el terrorismo, el hambre y cosas así, por lo tanto hay que darles algo con lo que puedan fantasear con un seguro bonito y prometedor. Y eso es algo que no solo a los niños les gusta, todos queremos algo mejor que nuestra realidad actual.

Integrar a los niños aunque tu producto/servicio sea enfocado a un mercado mas adulto, y es cierto, miren a Telcel, que te da unos dulces para tu hijo cuando vas al centro de atención al cliente y un globo plateado con su logo. Y eso no es todo, los celulares, son para uso de adultos en teoría, pero los niños de 7 años ya piden un celular para tener y Telcel saca versiones de celulares con los dibujos animados del momento y en promoción.

Eso hace que ese niño, sea un cliente ya cautivo al igual que los padres para abonarle crédito al celular y en un futuro, ese niño repita el ciclo.

Hay que hacer una campaña con poco dinero pero que de grandes resultados, pues como se hace eso, dale algo a los niños que haga que el papa lo compre. Invierte $5 pesos en el regalo y gana $500 pesos en una venta.

Haz una campaña viral (que se pegue como la gripa) y que haga notar la necesidad de tu marca, que haga necesario tu producto/servicio, pero haz que los niños lo pidan y cuando lo tengan lo presuman.

Lanzar una campaña de modo local ya no funciona, hay que lanzar una campaña enfocada localmente global, es decir, que sea local y global al mismo tiempo y donde abarques a niños y adultos.

Y tocando esto, por ejemplo, leyendo el librito me doy cuenta que dos tercios de las decisiones de compra del automóvil la hacen los padres basados en las necesidades del niño, aunque este no tiene ni idea de cómo se maneja, cuanto cuesta, la gasolina que consume, si es seguro, etc. Por ejemplo, ahora la mayoría de los comerciales de autos remarcan mucho que son para la familia y muestran imágenes de niños o adolescentes.

Algo que quiero detallar, es que así como esta generación salió muy precoz y avanzada, la publicidad que se hace ahora para los niños los hace mas precoses aun, los hace madurar mas rápido, eso acorta este ciclo de vida mercadologico, pero puede convertir a un producto en un Dios, como lo dice el libro, ya que tanto se le mete en la cabeza una marca, que se vuelve un fanatismo hacia ella, un club social, un status. Pero no solo un producto, si no también una persona, una estrella famosa, aunque según leí, no dura mucho su efecto (caray, con razón se llaman estrellas, que coincidencia de significados) ya que son consideradas superficiales.

Y esto se torna más complejo por que, si de pronto algo llega a fallar en la marca o persona idolatrada, dejan de ser leales a esta y nunca regresan aunque se les prometa todo. Simplemente, veamos el caso de Britney Spears.

Hablando de que si algo falla, lo peor, es que esto se hará publico en un clic, ya que rápidamente se enviaran mails, sms y mas recientemente publicación de artículos en páginas personales (blogs), se esparcirá el “chisme” y hasta puede ser destruida dicha marca. Algo que por poco se me olvida, es que debe de haber un “soporte” 24 horas de 7 días a la semana, una marca siempre lista o de otra forma es como si se olvidaran del consumidor.

Este libro, nos da muchas estadísticas, que son buenas de saber, nos indica cosas que no tenemos que hacer y que si, pero lo más importante que nos indica, es que como mercadólogos y/o empresarios, es la evolución y adaptación.

Avanzar al ritmo de los niños y adolescentes es primordial, evolucionar la marca y sus productos/servicios, adaptarse a las necesidades y crear nuevas, atender el mercado, pero sobre todo, entender el mercado, entender como funciona esta sociedad basada en un gran porcentaje en los niños (por que casi todas las sociedades están basadas en eso, pensando en el futuro), e incluirlos en esas transformaciones son las enseñanzas que da este libro.

Casi se me olvida, hay que cumplir lo que se promete, o se considera traición, y como si fuera a la patria.

Espero, les sea de utilidad y ahora tengan una mejor idea de sobre lo que trata este amplio mundo de la mercadotecnia.

Atte.

 

Oziel Vázquez G. – Director General de SuEspacio.net

P.D.: Si eres estudiante y te dejaron un ensayo sobre este libro, no me copies el ensayo, lee el libro, creeme que te será de gran ayuda todo lo que trae entre sus páginas, yo solo destaqué lo que a mi me pareció más importante.